Fundado en junio de 2014 por los hermanos José y Carlos Muñoz, Talleres Jos&Car nació del deseo de independencia profesional y la ilusión de emprender. “Yo era muy jovencito, tenía 27 años, pero desde que empecé en el sector soñaba con tener mi propio taller”, recuerda José Muñoz, quien hoy dirige el proyecto en solitario tras la salida de su hermano por motivos personales. “Fue un sueño, crear algo propio, tener tus clientes y hacer tu trabajo como tú lo imaginas”.
El negocio arrancó en Collado Villalba con solo tres personas: José, su hermano y una administrativa. “Empezamos muy poquito a poco, paso a paso, en las mismas instalaciones donde seguimos hoy”, explica. A día de hoy, cuentan con dos centros y un equipo de doce personas, repartidas entre el taller original y una nueva sede abierta en 2024 en Las Rozas.

Equipo humano
Allí trabajan cuatro personas, mientras que en Villalba operan ocho, incluyendo dos mecánicos, dos personas en administración, un chapista, José como gerente multitarea, y, lo más destacable, tres pintoras. “Yo siempre digo que somos un proyecto de personas que trabaja para personas. Nuestro objetivo es ofrecer al cliente un servicio de calidad, con rapidez, confianza y, sobre todo, con un valor humano diferencial”, afirma José.
Apuesta por la calidad
Jos&Car ofrece casi la totalidad de servicios que demanda un taller moderno: mecánica rápida y pesada, chapa, pintura, aire acondicionado, neumáticos, lunas, mantenimiento y vehículo de sustitución. Solo están pendientes de incorporar alineado y diagnóstico avanzado para híbridos y eléctricos, área en la que ya están formándose.
En cuanto a instalaciones, el centro de Villalba ocupa 450 m², mientras que el de Las Rozas tiene 400 m². Ambos están completamente equipados, desde zonas de pintura con cabina hasta elevadores. Atienden una media semanal de 20-25 vehículos en mecánica y unos 15 en chapa y pintura. El tipo de vehículo es variado, desde turismo hasta autocaravanas, con un parque mayoritariamente de gasolina y diésel. También colaboran con compañías de seguros y empresas de renting. “Después de la pandemia se nos abrieron muchas puertas. Nos presentamos a renting y aseguradoras, y gracias a eso tuvimos que crecer”, detalla José.

Proveedores de confianza
Uno de los pilares técnicos de Jos&Car es Vemare, proveedor de recambios y equipamiento. “Vemare nos aporta todo lo que necesitamos: herramientas, primeras marcas, neumáticos, formación, asesoramiento… Rafa, nuestro contacto, más que comercial es asesor”, afirma. Paralelamente, forman parte de la red Motrio (Renault), que les proporciona imagen, productos propios a buen precio y apoyo en marketing, sin dejar de ser taller independiente. “Con Motrio encontramos un complemento perfecto. Vienen a sumar, no a imponer”.
El talento femenino que revoluciona el taller
Uno de los aspectos más llamativos de Jos&Car es su apuesta firme por integrar mujeres en puestos técnicos, especialmente en pintura, un área tradicionalmente dominada por hombres. Todo empezó en 2022, cuando Nerea se unió al equipo: “Era una pintora con experiencia, pero venía de un taller donde no la valoraban. Cuando llegó aquí, vi que pintaba mejor que yo, así que dije: hasta aquí, ya no pinto más”, recuerda José entre risas. “Nos aportó muchísimo, en preparación, en resultados, en actitud”.
A partir de ahí, se abrió el camino a otras incorporaciones desde ciclos formativos. Una de ellas es Daniela, quien llegó con tres meses de prácticas y hoy, año y medio después, lidera la zona de pintura en el centro de Las Rozas. “Vimos su actitud, sus ganas, y decidimos apostar por ella. La formación se la dimos aquí”. Actualmente, son tres pintoras en plantilla y están a punto de incorporar una cuarta. “Es un orgullo ver cómo encajan y cómo mejoran el equipo. Lo que antes no se veía, una mujer en el taller, ahora aquí es normal”.

Formación, rentabilidad y retos de futuro
La visión de José va más allá de mantener el negocio. Tiene claro que el futuro pasa por formar, cuidar al equipo y modernizar la imagen del sector: “La parte más importante no es la técnica, es la humana. Que el cliente sepa que su coche está en buenas manos, y que va a recibir un trato transparente”.
También señala la necesidad de profesionalizar aún más el sector: “Las compañías exigen mucho, pero también hay que medir los resultados internos. Hoy no vale todo: hay que trabajar con KPIs, con rentabilidad bien calculada y dar oportunidades a los jóvenes”. En ese sentido, lamenta la falta de implicación de asociaciones: “No se está haciendo lo suficiente. Nosotros vamos a los institutos, cogemos alumnos de prácticas, los formamos y muchos se quedan con nosotros. Pero hay que impulsar esto más desde fuera”.
A corto plazo, su objetivo es ampliar el centro de Villalba o abrir un segundo allí mismo, ante el volumen de clientela, y reforzar la digitalización: “Tenemos buen equipo, pero necesitamos una persona que nos impulse en comunicación y redes. Es el siguiente paso”.