Acompañados por Javier Casado, director comercial ibérico de la división Aftermarket Distribution de GKN Driveline, y por Ignacio Ezpeleta, IAM Project leader & SCIL Aftermarket Business de la planta, visitamos de nuevo una factoría que, si bien conocíamos (está en marcha desde 1987 en Carcastillo, Navarra, en una ubicación singular, las Bardenas Reales), ha experimentado cambios que han supuesto la incorporación de nuevos equipos productivos y nuevas líneas de producto, además de un almacén que suministra producto OES/IAM a nivel internacional, que lleva apenas 4 años abierto, cuya responsable es Inés Casaus.


Complejidad pero versatilidad
Carcastillo tiene tres líneas de negocio: OE, OES/IAM (gREen MANUFACTURING by GKN), y Motorsport. En la factoría se producen elementos que se destinan a modelos que van de los de hace 40 años (básicamente para exportación) hasta el último modelo de la multitud de constructores para los que trabajan, lo que supone una gran complejidad técnica y de gestión de producción, pero a la que se responde desde sus líneas de producción que son capaces de producir series muy cortas (de 10 a 100 unidades por ejemplo), lo que implica una altísima flexibilidad y rapidez en el cambio productivo.
El centro productivo nació (al principio sólo con 5 personas, lejos de las 270 actuales) como una planta para el recambio a partir de la refabricación de las transmisiones de GKN en el mundo (el grupo tenía una fábrica en Zumaia, Gipúzcoa, que actualmente se dedica a diseños y ensayos de las transmisiones), y fue creada a semejanza que ya se tenía en Alemania y, posteriormente, la de Francia.
Esa altísima flexibilidad de Carcastillo hizo que el Grupo se planteara incorporar la producción de piezas OES para multitud de constructores, incluso (y desde hace unos 12 años) para OE de lo que ellos denominan ‘clientes nicho’ (marcas de lujo como Lamborghini, Ferrari, Maseratti, Bentley, Porsche o Jaguar), ello supone que los procesos productivos son muy potentes y con unos estándares muy estables (prácticamente los mismos) y con una calidad controlada exhaustivamente.
No sólo eso, por la misma razón de su versatilidad, disponen de un apartado de producción Motorsport, con transmisiones (un producto que se canaliza desde la planta que tienen en Minworth, Gran Bretaña) que equipan modelos de competición de todo el mundo (Sainz ganó el Dakar 2024 con transmisiones GKN fabricadas en la planta), produciendo un 40% de ese tipo de transmisiones del Grupo.
Estas incorporaciones de producción supusieron un crecimiento (2018-2022) que pasó de 20 millones de euros a 110.
Así mismo, disponen de kits de distribución (montados en su planta de Ribemont, Francia) que se distribuyen desde los almacenes de Carcastillo a toda Europa.


El reman, brillando con luz propia
Si bien el nacimiento fue una cuestión económica (dar respuesta a los clientes con un producto de calidad, pero asequible), ahora es un producto estrella en el Grupo: de hecho, los responsables IAM de Carcastillo están en reuniones de GKN para la definición y diseño de nuevos productos, con el fin de que se tengan en cuenta las necesidades reman, puesto que la economía circular (o fin de ciclo de la pieza) está en la mente de la industria de la automoción ya desde el concepto, para recuperar la pieza con las mínimas problemáticas posibles.
El proceso de remanufacturado tiene fundamentalmente seis grandes pasos: Recepción de cascos y clasificación; Desmontaje; Limpieza y granallado; Ensamblaje; Tests de producto; Embalaje y distribución.


Nos cuentan que es clave el casco y su gestión (controlando los ‘core workers’): GKN dispone de sus propios circuitos, creados con los constructores que cierra el círculo de la pieza de calidad, evitando que el refabricado sea un producto de calidad inferior, que también llega al mercado desde otras fuentes, y que no cuenta con los estándares necesarios para poder ser reintroducido al mercado, algo que en el Grupo (y para los clientes) es impensable ya que son piezas de seguridad, un concepto que aún cuesta entender en el mercado. Nos explican que algunos productos que vienen en las cajas ‘reman’ son prácticamente nuevos, porque no hay suficientes componentes y se emplean los nuevos que también se producen en determinadas células de la fábrica o se compran a otras fábricas del grupo.
Visitando las distintas zonas destaca la ubicación de zonas de OE o Reman en espacios muy cercanos, y toda la planta (exceptuando la zona de limpieza, que es menos ‘fotogénica’, si bien se procesan medioambientalmente todos los desechos e incluso se está trabajando en una nueva máquina de lavado de grasa, aunque los espacios de este estadio se limpian cuatro veces al día) muestra un aspecto impecable.


Distribuyendo con calidad
En Carcastillo existen tres almacenes de producto terminado, el último de ellos creado en 2020 para todo el mundo, un proyecto para lo que se contó con CDN Cadena Logística, con carros eléctricos en sistema ‘pick-to-light” de diseño exclusivo para el almacén de Carcastillo, y una integración de software que optimiza la ruta y permiten una agilidad en la operativa que, en momentos de gran flujo, implica dar una respuesta eficiente.
Los almacenes se disponen en tres zonas: multipicking, paletización y gran volumen (y menor rotación), y suponen ofrecer a los clientes lo que se necesita en tiempo y forma.
Podréis leer la entrevista completa en nuestra Revista Digital MRyT440, correspondiente a julio-agosto 2024.