FECATRA ha presentado una demanda judicial contra la Agència Catalana del Consum (ACC) por una nueva interpretación de las garantías en reparaciones de vehículos, que, según la entidad, pone en peligro la viabilidad de los talleres independientes en Catalunya.
El conflicto surge a raíz de un informe emitido por la ACC el pasado 25 de marzo de 2024, en el que se establece que toda reparación debe contar con una garantía mínima de 6 meses y hasta 3 años, sin límite de kilometraje. Esta medida contradice la legislación estatal, que fija un máximo de 3 meses o 2.000 km, tal como se recoge en el artículo 16 del Real Decreto 1457/1986.
FECATRA considera que esta interpretación crea una distorsión en el mercado de la posventa del automóvil y provoca una desigualdad normativa que perjudica a los más de 5.500 talleres mecánicos en Catalunya, en comparación con los del resto del Estado.
La organización advierte además de que la nueva norma atribuye a los talleres la totalidad de la responsabilidad sobre los recambios y piezas de repuesto, imponiendo una garantía de hasta 3 años sin que los fabricantes de componentes asuman ninguna parte. Esto, según FECATRA, convierte al taller de reparación en responsable de productos que no diseña ni controla.
En un contexto de digitalización del vehículo, con software propietario, validaciones remotas y acceso limitado a la información técnica, la entidad subraya que esta interpretación normativa no solo resulta inadecuada, sino que además excede las competencias legales de la ACC, al modificar el marco jurídico sin el procedimiento adecuado ni diálogo con el sector afectado.
El impacto para el sector es alarmante: miles de talleres mecánicos podrían verse abocados al cierre, lo que afectaría a la libre competencia en el mercado de la reparación y reduciría la capacidad de elección del consumidor.
En respuesta, FECATRA ha iniciado un procedimiento contencioso-administrativo y reclama una reforma del Real Decreto Legislativo 1/2007 y del Libro VI del Código Civil de Cataluña, que reconozca la responsabilidad solidaria entre taller, proveedor y fabricante, como ya ocurre en sectores como el de la construcción.
La federación apoya su posición en sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que ya han señalado que la falta de acceso a la información vulnera el Reglamento (UE) 2018/858, que garantiza la igualdad de condiciones entre servicios independientes y redes oficiales de fabricantes.
Asimismo, recuerdan que la jurisprudencia del Tribunal Supremo ha confirmado la responsabilidad del fabricante en casos de falta de conformidad, como en el caso Dieselgate, y lamentan que la legislación siga sin adaptarse a esta realidad.
FECATRA también ha elaborado propuestas de enmienda y ha ofrecido su colaboración a la Autoridad Catalana de la Competencia, con el objetivo de aplicar el régimen sancionador europeo contra prácticas desleales.
“El actual marco normativo convierte al taller independiente en rehén técnico y económico del fabricante. Si no se corrige esta asimetría, desaparecerá el derecho del consumidor a elegir quién repara su vehículo”, destacó Celso Besolí, presidente de la federación.