Es muy notable la diferencia que existe entre comprar o cambiar un coche en España a los Estados Unidos, y esto se debe, según AutoScout24, el portal especialista en VO de Sumauto, hay ocho grandes diferencias dentro del sector automotor.
Esta discrepancia se debe a que Europa regula y Estados unidos innova, es por esto que existe la posibilidad de que el mercado americano exporte al territorio europeo para maximizar ventas y rotación de los coches.
Aquí te detallaremos los puntos importantes que hacen a la gran diferencia en cada mercado:
- En cuanto a la venta en los concesionarios, en suelo americano los clientes no salen por la puerta sin haber comprado o cambiado su vehículo. Esto es gracias a la agresividad que utilizan los vendedores para ofertar y contraofertar.
- El territorio en Estados Unidos es tan grande que pueden disponer de un gran stock de coches en los concesionarios, por lo que facilita la venta.
- En cuanto al seguro, cerrar una transacción es muy sencillo, solo con el de responsabilidad civil el conductor está cubierto por el primer mes hasta finalizar la documentación.
- En España se piensa más en el precio del coche, y en Estados Unidos en las mensualidades, por lo que además el cliente dispone de facilidades para el papeleo y la financiación.
- Otra de las diferencias entre ambos es que un estadounidense piensa un coche mejor que el actual mientras que un cliente español solo quiere amortizar y quitarse la deuda lo más pronto posible.
- Comprar un coche en España era todo un evento familiar hasta hace un tiempo. Hoy en día, en Estados Unidos sigue muy presente este evento ya que a partir de los 16 años ya se puede conducir.
- Gracias a esta facilidad de adquirir el carnet de conducir desde temprana edad, los americanos cuentan hasta con aparcamiento en los institutos para la gran cantidad de vehículos que se venden.
- Y por último, en cuanto al VO, para el vendedor particular del coche en Estados Unidos es tan simple como entrar al concesionario y salir con su cheque, y al comprador se le facilita la compra por la digitalización y la información al detalle del vehículo.
Por estas facilidades en Estados Unidos es lo que hace que España no llegue a cambiar su coche sino después de los diez años de antigüedad, llegando a la baja rotación en los concesionarios.