Aser lleva a cabo su acción mensual de elegir una temática específica dentro del plan de acción 12 Causas. Este mes los apartados de termocontrol (refrigeración y climatización) son los que se eligen, y por ello se hacen eco de una información técnica proporcionada por NRF que habla del condensador.
¿Qué hacer en un fallo del condensador?
Cuando un compresor falla, la pregunta para la mayoría de los técnicos es si limpiar el condensador es una solución válida o lo conveniente es reemplazarlo.
Para los condensadores de tubo y aleta o los condensadores de serpentín, la decisión no es difícil; el diámetro interno del tubo es lo suficientemente ancho para poder limpiar todos los residuos y así asegurar que el interior esté limpio y libre de contaminantes. En los vehículos equipados con condensadores de flujo paralelo, por lo general vehículos a partir de 1994, con la introducción del R134a, la decisión no es tan sencilla.
El condensador de flujo paralelo es un intercambiador de calor altamente eficaz que divide la unidad en secciones o «pases», lo que crea un proceso más eficiente para que el refrigerante cambie de estado de gas a líquido. Esto se consigue haciendo que el refrigerante cambie de dirección en 180° en el extremo de los rieles laterales, mediante la colocación de un tapón dentro del riel en varios intervalos, forzando que el refrigerante cambie de dirección. Cuantos más tapones, más cambios de dirección. En la mayoría de los condensadores, el refrigerante hace de tres a cuatro “pases” a través del condensador.
Los condensadores de flujo paralelo no tienen un tubo hueco grande por el que fluya el refrigerante, sino una serie de tubos de pequeño diámetro unidos en una fila (con un diámetro interno del tamaño de la cabeza de un alfiler). Esto ayuda a mejorar la superficie del condensador y a aumentar su capacidad de enfriamiento.
Cuando un compresor falla, introduce contaminantes en el sistema. La manera más fácil de detectar esto es quitar el filtro deshidratante, que usualmente revela depósitos de metal o lodo generados por un compresor defectuoso. El metal y el lodo se depositan en todo el sistema y se acumularán en lugares del sistema con restricciones, como el orificio calibrado o válvula de expansión, el filtro deshidratador o el acumulador, y en el caso de modelos de vehículos más recientes, en los condensadores de flujo paralelo.
Recomendaciones
Aunque limpiar el sistema puede ayudar a eliminar los desechos de parte del sistema, los elementos con diámetros de paso pequeños, como el condensador de flujo paralelo, van a acumular los residuos. Enjuagar o lavar el circuito sólo empujará los contaminantes hacia el condensador y se acumularán en los tapones de los rieles laterales, reduciendo la cantidad de filas disponibles para enfriar el refrigerante y frenando el flujo del refrigerante, lo que conduce a rendimiento insuficiente del sistema y, normalmente, a funcionamiento a mayores presiones.
Las dilataciones generadas mientras el sistema funciona, harán que ese contaminante salga del condensador hacia el circuito y entre al compresor, además de contaminar el filtro y atascar otros elementos del circuito, con el resultado final del gripaje del compresor nuevo incluso con pocos minutos de uso. Por eso, cuando se tenga que reparar un circuito de aire acondicionado con sustitución del compresor, se recomienda cambiar el acumulador o filtro deshidratante, la válvula de expansión u orificio calibrado y el condensador, siempre que sea de flujo paralelo.
Las 12 causas ayudan a los socios de Aser y a sus talleres a estar pendientes de distintos elementos. Recordemos que , en marzo, se centraban en la dirección y suspensión.