Airtex, fundada en Zaragoza en 1935, ha decidido deslocalizar su producción y trasladarla a una de las plantas que tiene en Europa, en concreto a la de Rumanía. En 2019, el grupo estadounidense Trico (actualmente First Brands) había adquirido la compañía, que cuenta con una factoría y centro de distribución en la plataforma logística de la capital aragonesa (Plaza), en una operación con la que querían lanzar un plan industrial que se anunció en 2021.
El fabricante de bombas de agua, bombas de combustible y kits de distribución, se encuentra en una situación de negocio positiva, puesto que ya en 2022 había elevado su facturación a 61 millones en 2021, un 20% más que el año anterior, pero anuncian una decisión que, con fecha de 17 de noviembre, «pone en peligro más de 120 empleos de los 153 con los que cuenta la empresa«, según informa Comisiones Obreras en un comunicado. Se mantendrá una treintena de profesionales, fundamentalmente para el apartado comercial.
Un duro golpe para el sector del automóvil en Aragón donde Airtex incluso participó en la mesa de negociación del convenio colectivo del metal de Zaragoza. Tal como afirmaba a un medio local Benito Tesier, presidente de la Federación del Metal de Zaragoza y del Clúster de la Automoción de Aragón, «Sinceramente, nos ha causado sorpresa y estupor, debido, sobre todo, a que nosotros conocemos la empresa desde hace muchos años, y ha estado siempre bien gestionada y dirigida«.