Acudimos a las instalaciones de Dyler, en Sant Quirze del Vallés (Barcelona) para charlar con Diego Sánchez Cobián, que tiene novedades que contar.
Pese a que en el próximo número aparecerá la totalidad de la entrevista, queremos dar un adelanto de lo que nos explicó sobre la empresa y sus proyectos:
Sólida
La compañ
ía, que suele facturar anualmente unos 4 millones de euros, solicitó un ICO para asegurarse financieramente ante la pandemia, pero no ha sido necesario emplearlo y está íntegro. Por otra parte, siguiendo el ejemplo de su grupo, Holy Auto, propuso a sus proveedores satisfacer los importes de los pedidos en pronto pago con descuento, aunque los fabricantes no hicieron uso de ello. Sus resultados de 2020 supusieron una reducción de un 13% debido al COVID.
Modelo de negocio monoproveedor
No son una compañía al uso. Trabajan determinadas familias de producto (las han ampliado: motores de arranque y alternadores, sensores y sondas Lambda, caudalímetros) aunque para dar servicio puedan suministrar piezas que no están dentro de su core a sus clientes.
Expansión
Se plantean la apertura de dos nuevos puntos de venta, aunque las zonas dependen de la evolución de las ZBE (Zonas de Bajas misiones) de Barcelona. Ello se hace para que el taller tenga la percepción de que está más cerca.
QTaller
El Grupo ha lanzado en marzo una nueva compañía de servicios, QTaller, para proporcionar al reparador todo lo que necesite. Tanto apariencia externa específica y rotulación (si lo requiere), como multitud de servicios adicionales. La persona encargada será Álvaro Arroyo.
Rumores
En el sector circulan periódicamente rumores de la salud de la compañía, de que está en venta o de que la empresa es comprada por otros actores. No hay nada de eso, la empresa es fuerte y sólida; y sobre las operaciones de compra, fruto del mainstream de la concentración, considera que las transacciones dependen de dos factores: precio e idoneidad de la operación y esas condiciones no se han dado.